Déjate en las manos del Maestro. Confía y cree en Jesús que hará de ti un instrumento agradable y verdaderamente nuevo y pleno.
Muchas de la veces nos sentimos como el viejo violín, golpeados, heridos, rechasados, marginados, excluidos, nadie. Perdemos el horizonte y el sentido de nuestra vida. Nos olvidamos que somos obra suya, una obra perfecta, bella y valiosa. Pues por su amor nos afina, ordena y transforma con sus manos llenas de mucho amor y ternura nuestra vida, nuestro ser. Dejemos que entre en nuestras vidas y haga un proceso de recuperación, sanación y liberación. Nos potencie, nos haga más humanos, mas hermanos y hermanas, seamos reflejo de su amor.
La tarea de reparación supone estar atentas al dolor del otro/a. Que podamos día a día ir a aprendiendo a mirar con ternura y misericordia a cuantos nos rodean, ya que solo así podemos sembrar semillas de inclusión y sanación.
La tarea de reparación supone estar atentas al dolor del otro/a. Que podamos día a día ir a aprendiendo a mirar con ternura y misericordia a cuantos nos rodean, ya que solo así podemos sembrar semillas de inclusión y sanación.
ResponderEliminar